The Capitals (Día 5): Caldes de Malavella - Barcelona
"Quizás al final sólo somos eso, la suma de las estampas que
vamos acumulando en ese viaje solitario que llamamos vida". LORENZO SILVA – La llama
de Focea (2022)
Hoy va a ser un gran día. Me levanto con el ánimo por las nubes, consciente de que tengo el reto de completar The Capitals a tiro. Siento que me quedan fuerzas, que me sobran ganas y que si me acompaña ese pelín de suerte que siempre es necesario, todo saldrá redondo. Pues venga, no te enredes, solventa los trámites mañaneros con celeridad y a dar pedales que hoy llegamos a…
Apenas tres o cuatro minutos después de dejar del hotel, ya
estoy en pleno campo. Salir de Caldes de Malavella ha resultado tan extremadamente
sencillo que me alegro de haber hecho un esfuerzo por alargar la etapa de ayer
hasta aquí y haberme quitado el callejeo por Girona a primera hora. Además, el
arranque es muy suave y apenas hay cuestas que reseñar, por lo que las piernas
pueden ir aclimatándose al trabajo sin grandes apuros.
| El último amanecer de esta fantástica aventura |
Sobre el kilómetro 23, tras el primer tramo de sube y baja
del día, me detengo a desayunar en Tordera. Veo bares que me quedan a tiro y me
decanto por la Cafetería Canales. Un acierto total. Además, en la terraza se
está tan a gusto, aún sin calor.
| Mi sombra, una fiel compañera |
Al reemprender la marcha, lo que toca es situarse a la ribera del río La Tordera. Este curso de agua será mi fiel compañero hasta Sant Celoni, lugar donde el asunto empezará, poco a poco, a complicarse. Hasta allí, nada que reseñar, ya que, tras superar Hostalric, el track se encajona entre el río y la AP-7 y tampoco ofrece grandes alicientes. Resulta agradable, porque en su mayoría discurre bajo la sombra, pero ni presenta subida alguna ni tampoco atraviesa lugares que llamen mucho la atención. De hecho, entre que voy con un plus de concentración y que no hay nada que, visualmente, termine de llamar mi atención, cierro todo este tramo sin haber tirado foto alguna.
Pasado Hostalric, arranca un breve sector de repechos
puntiagudos en el que soy adelantado por un participante que, como luego me
contarán en meta, tuvo un golpe de calor el primer día, estuvo a punto de
retirarse y finalmente decidió reemprender la marcha tras una larga parada para
recuperar. Aunque me hacía ilusión ser el primero en llegar hoy a Barcelona, ya
me hago a la idea de que habrá que conformarse con el segundo lugar.
Empieza lo bueno...
Tras este primer calentón, alcanzo Llinars del Vallès,
localidad en la que arranca el último tramo decisivo The Capitals. Gracias a
los detalles que, un día más, me ha brindado José Berrío, soy consciente de
que, durante los 30 kilómetros
siguientes, habrá que superar varias subidas entre duras y muy duras por la
Serralada de la Marina. Por ello, antes de afrontarlo, paro a avituallarme en
condiciones y diseño mentalmente mi estrategia a seguir: encarar cada tramo
pedaleable con un piñón menos del que podría mover para así reservar fuerzas de
cara a las zonas extremas.
Gracias a este plan de ahorro energético, tramito con una
cierta solvencia los primeros repechos y dejo atrás una primera zona salvaje en
la que toca superar un rampón hormigonado de más del 20 por ciento. Además, al
final de cada subidón, paro un instante a refrescarme bajo la sombra y dar
buena cuenta de una bolsa de moras de gominola que vengo reservando desde el
primer día.
Esta primera sección de muros finaliza en un mirador
desde el que ya se observa Barcelona. Me acuerdo aquí de otra acertada
indicación de José, quien me había dicho que convenía no emocionarse mucho,
porque desde ese punto aún queda mucha tela por cortar. Sigo su consejo, aunque no puedo evitar que
los ojos comiencen a humedecerse más de la cuenta. Es que está ya tan cerca…
| Al fondo, Barcelona. Aún queda |
Y sí, lo que queda es de aúpa. De hecho, nada más terminar
una bajada y cruzar una carretera toca echar pie a tierra y penar más de la
cuenta para salvar una zona de escalones y raíces por las que cuesta hasta
mantenerse en pie. Este empujabike da paso a un tramo de pistas y caminos en
continuo y doloroso sube y baja que parece no tener fin. Afortunadamente, tras
el enésimo cruce de caminos, arranca la última subida. Lo sé, porque José me
había dicho que tenía una especie de empalizada de madera para contener la
ladera y eso es justo lo que estoy viendo ante mis ojos. Motivado por la idea
de no poner ni una sola vez más el pie en el suelo, exprimo al máximo mis
piernas y, pedalada a pedalada, voy derrotando a este último muraco. Cuando de
nuevo aparece Barcelona ante mis ojos, me dejo llevar y rompo a llorar como un
niño pequeño. ¡Vamoooos!
| Ahora sí. A emocionarse |
Tras disfrutar de este momento tan íntimo, hago un esfuerzo
para recuperar la concentración, porque aún queda una bajada peligrosa con
surcos y arena suelta y un callejeo algo complicado, por las obras, los coches y
el contundente desnivel negativo, hasta Santa Coloma de Gramenet.
| A la derecha, la bajadita que queda |
Alcanzada esta población, lo que toca es seguir el agradable
carril bici que discurre junto al río Besòs. Aunque el calor es sofocante, el
trayecto invita a dejarse llevar y emocionarse. La lastima es que, cuando
se alcanza el Mediterráneo y se gira
dirección al centro de Barcelona, hay que recuperar la concentración para
sortear las miles de personas que buscan un hueco en la playa y para después orientarse
por el enjambre de carriles bicis de la Ciudad Condal. Quizá por ello, porque
me siento un poco sobrepasado por el tumulto, no termino de disfrutar mucho lo
que debería haber sido un paseo para el recuerdo. Afortunadamente, en cuanto
enfilo la última recta rumbo al Arco del Triunfo y veo a mis hijos y mi mujer
correr hacia mí, la emoción vuelve a dispararse y logro saborear al máximo el
fin de esta aventura. Por allí, además, andan también mis padres, así que, ni
que decir tiene que por unos instantes me siento como el ganador del mismísimo
Tour de Francia.
| Últimos metros (Foto de Carlos Navarro) |
Y así, con el pertinente toque de la campana junto a mis
chicos, cierro mi participación en The Capitals. He empleado 104 horas y 4
minutos en completar el recorrido, casi un mundo más que el primer participante en llegar a la meta (Chris Mehlman: 39 h.01’), pero con 30 horas
de margen con respecto a las 134 que concede la organización. Para mí, un éxito
mayúsculo, porque he disfrutado de la experiencia mucho más de lo que podía
imaginar. ¡Viva la bici!
![]() |
| Mis chicos. M mejor premio (Foto de Ramón Navarro) |
(Freddie Mercury y Montserrat Caballé – Barcelona)
[Por cierto, como he ido dejando algunas valoraciones en el tintero y también siento necesidad de agradecer la ayuda y aliento de mucha gente, en breve publicaré una última entrada de este serial].
ALGUNOS DATOS
- Distancia: 115,70 km.
- Desnivel acumulado: 1.802 m.
- Velocidad media: 15,8 km/h
- Velocidad máxima: 50,8 km/h
- Tiempo total de pedaleo: 7h 18' 20"
- Hora de salida: 06:05
- Hora de llegada: Con tanta emoción, pues se me pasó apuntarlo...


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