Vuelta al Moncayo: Un breve análisis de recorrido, material y otras minucias

Por una mezcla de falta de tiempo y despiste, se me pasó publicar la clásica entrada de análisis de Viñas y cuestas, el viaje de cinco días que realicé el pasado verano. Ya que no quiero incurrir en el mismo fallo ni ser devorado por la pereza -que es el primer paso para cerrar un blog-, aquí va un breve texto con algunos detalles de mi particular Vuelta al Moncayo.

EL RECORRIDO

Antes de nada, los datos generales:

Kilómetros: 431,76 km.

Desnivel acumulado: 6.165 m.

Tiempo total de pedaleo: 22h 53’ 34”

Velocidad media: 18,8 km/h

Velocidad máxima: 65,2 km/h (etapa 1)

El precioso y tranquilo embalse de La Tranquera

Como ya dejé entrever en la última crónica, creo que, de todos los que llevo pedaleados hasta el momento, este ha sido el recorrido que más me ha gustado. El track mantiene un equilibrio interesante entre asfalto y tierra, alterna zonas suaves con tramos exigentes, atraviesa numerosas poblaciones con encanto (Calatayud, Tarazona, Vozmediano, Ariza…) y permite disfrutar de un sinfín de paisajes singulares. Además, incluye una ascensión formidable e imprescindible, porque subir el Moncayo debería ser obligatorio para cualquier cicloturista.

Calatayud, una localidad con mucho encanto

Una casa abandonada en las inmediaciones de Cetina

A nivel técnico, la ruta no conlleva grandes problemas. Hay zonas y pasos puntuales en los que, como siempre, hay que extremar la precaución, y más con una bici cargada, pero en líneas generales es un ruta muy pedaleable y disfrutable. De hecho, los únicos peros tienen que ver con el caudal de ríos y arroyos. Como ya expliqué en la entrada de la tercera etapa, me vi obligado a meter un poquito más de carretera para salvar una zona inundada por el arroyo Vallunquera. En cambio, sí me decidí a vadear el Jalón justo antes de llegar a Ariza, en lo que considero fue una imprudencia por mi parte. Si alguien sigue esta ruta y se encuentra con el mismo problema, mi recomendación es volver atrás, cruzar de nuevo la vía del tren y avanzar lo más en paralelo posible a ella hasta encontrar el puente por el que, ya sí, podremos alcanzar la citada localidad.

Bello y agradable sector de carretera a la salida de Calcena

Dicho esto, quizá el mayor problema pueda encontrarse en la distancia a salvar cada día, aunque eso es muy personal, porque hay gente que seguro despacharía este recorrido del tirón y  sin casi despeinarse. Sea como fuere, el trayecto podría dividirse en más etapas, minimizando así su dureza. Además, se podría recortar un poco estableciendo Ariza como lugar de salida y llegada, ya que yo me decanté por Granja de San Pedro por el simple hecho de que allí encontré un alojamiento económico.

Tramo autopistero, rumbo a Bubierca

En cuanto a la época del año más recomendada, aquí, sin dudarlo, el otoño. Entiendo que en primavera los campos también estarán preciosos, pero subir al Moncayo a finales de octubre o principios de noviembre creo que es una experiencia casi mística y, por tanto, incomparable. Invierno, por el frío y la nieve que podemos encontrar en las partes altas, y verano, por el calor que pega en los tramos tirando a desérticos, los descartaría casi por completo. Y ojo al viento, que por esta  zona siempre es un factor muy relevante.

Carreteras solitarias entre Soria y Zaragoza

Para terminar, dejo por aquí el enlace a las tres etapas en Wikiloc:

- Día 1: Granja de San Pedro - Aranda de Moncayo

- Día 2: Aranda de Moncayo - Vozmediano

- Día 3: Vozmediano - Granja de San Pedro

EL EQUIPAJE

Pocas novedades en este aspecto. Sigo trabajando en la idea de ser lo más minimalista posible sin prescindir de nada que luego pueda echar en falta. No es tarea sencilla, ya que sin el calor del verano, resulta complicado andar lavando la ropa cada día. De hecho, yo me vi obligado a tirar de secador para poder mantener en unas mínimas condiciones de higiene la ropa ciclista…

Por lo demás, tengo claro que necesito una bolsa de manillar algo más grande. Tenía una de esas baratas de Temu que ya ha pasado a mejor vida y la que ahora utilizo, también de andar por casa, me resulta demasiado pequeña. En cuanto pueda, me haré con una de más calidad y con la capacidad necesaria para albergar tanto comida como la ropa de quita y pon (chubasquero, guantes, braga…).

Como siempre comento, si alguien tiene interés por saber con más exactitud qué llevo, que no dude en preguntármelo.

Posado de bici, junto al río Queiles

LA BICI

Pues seguimos en las mismas que otras veces. Todo perfecto, menos el dichoso ruido ese que aparece de vez en cuando. Descartado que venga del pedalier, el problema podría encontrarse en los pedales. He probado a engrasar y echar vaselina en las calas, pero cada cierto tiempo rebrotan los dichosos clajs. Si, como parece, no afecta al correcto funcionamiento de la bicicleta, habrá que seguir probando soluciones y hacerse a la idea de que, a la espera de poder renovar material, tocará vivir con ello.

Por cierto, como ya he comentado alguna vez, creo que cara a The Capitals también debería estudiar la posibilidad de cambiar los desarrollos. El problema es el mismo, el dinero, porque para meter piñones más grandes necesito un cambio nuevo…

 ALOJAMIENTOS Y COMIDA

Una vez más, me esforcé por buscar alojamientos lo más baratos posibles, siendo esta una tarea cada vez más complicada… Eso sí, al menos estuve cómodo en todos ellos. Vamos con una breve reseña:

- Albergue Quinta del Jalón (Granja de San Pedro): Muy sencillo y cómodo. Por 37 euros, disfruté de habitación individual con baño. Además, dispone de una amplia cocina. Ubicado en un pueblo minúsculo, su dueña se mostró muy amable y me indicó el lugar oportuno para dejar el coche aparcado durante tres días. Recomendable.

La Quinta del Jalón, un albergue cómodo, tranquilo y recomendable

- Casa Maidevera (Aranda de Moncayo): Hostal limpio y agradable. Sin grandes lujos. Los propietarios, muy simpáticos y dispuestos a amoldarse a tus horarios. No es barato: 40 euros por una habitación individual, pero tampoco había donde elegir.

- El encanto del Moncayo (Vozmediano): Es una casa rural que se alquila por habitaciones. A mí, me tocó una muy grande y agradable, con un baño impecable y cómodo. Dispone de cocina. Otros 40 euros, aunque aquí está incluido un desayuno que no es gran cosa, pero que hace el apaño y permite madrugar sin problemas.

En cuanto a la comida, si no tienes intolerancia al gluten, no hay problema, ya que se transita por infinidad de pueblos. Lo mismo, para el agua, ya que hay fuentes en la mayoría de los municipios. Eso sí, tanto en Aranda de Moncayo como en Vozmediano, las únicas alternativas para cenar son el propio alojamiento. Más o menos, en este apartado, invertí unos 58 euros.

Mi clásico desayuno bikepacker (Calatayud)

Y poco más, a la espera de nuevas aventuras, que confío puedan llegar pronto, simplemente dar de nuevo las gracias a todos los que os pasáis por aquí. Ya comenté en su día que este blog no tiene mayor pretensión que el de mantener vivo en mi recuerdo todas estas aventuras, pero si además entretiene a más gente o anima a salir en bici, pues mucho mejor. ¡Hasta pronto! 





Comentarios

  1. Ya estás pensando en cerrar el blog? Qué fuerte. Na, confío que no, pues no vives de esto, ni lo pretendes ¿verdad? Como hemos hablado en más de una ocasión, esto nació principalmente para uno mismo y si puede ayudar a alguien, pues mejor que mejor, pero este "diario" nos permite rememorar nuestras rutas, o las grandes gestas 😅.

    Así que, da igual que lo publiques en 2 días o 30 después, o... ¿acaso llevas prisa? Aplica el bikepacking al blog, piano piano y disfruta del camino 😉.

    PD: Que siempre te puedes llevar una sorpresa y conocer a alguien 😉😉.

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  2. Naaah, tranquilo. Creo que todavía seguiré dando la turra por aquí un tiempo, que espero sea largo. Pero a veces reconozco que ponerse a escribir cuesta un poco, aunque luego la verdad es que merece la pena. Sobre todo cuando, como dices, echas la vista atrás y relees aventuras y rutas pasadas.

    PD: Menuda red de contactos hemos tejido mediante los blogs. Qué recuerdos de aquella quedada en Villavieja del Lozoya o de la primera vuelta por la Sierra Norte contigo y Juan...

    ¡Un abrazo!

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  3. Sí, la pereza está allí, siempre al acecho para devorar un blog tras los primeros dos años...
    Aunque, creo, que la primera causa es no tener nada interesante que decir a los demás (o a ti mismo). Problema que, según se ve en tus salidas y tus proyectos, no parece que te vaya a afectar.
    Por cierto, tus presupuestos están más ajustados que las recientes victorias del Zaragoza, que ya tiene mérito.

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    Respuestas
    1. Aunque a veces cuesta sentarse a escribir, la verdad es que el blog sólo me da satisfacciones, así que habrá que seguir adelante con ello. 😉

      Me gustaría gastar aún menos, pero con tanta casa rural para turistas con perras, cada vez es más complicado encontrar alojamientos básicos y baratos.

      Confío en la salvación del Zaragoza, un club histórico al que tengo mucho cariño.

      Gracias por comentar, Samuel. ¡Un saludo!

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